La quiropráctica es, según la OMS, una profesión sanitaria enfocada en el diagnóstico y tratamiento de trastornos musculoesqueléticos, especialmente de la columna vertebral. Aunque se trata de una disciplina no convencional, ha ido ganando popularidad en todo el mundo debido a sus resultados efectivos en el tratamiento del dolor de espalda, cuello y otros problemas de salud.

El sistema nervioso

El sistema nervioso es el sistema de control y comunicación del cuerpo humano. Se compone, entre otras cosas, de una red de nervios que transmiten señales eléctricas y químicas entre el cerebro y el resto del organismo. Esta comunicación es esencial para el correcto funcionamiento del cuerpo y cualquier interrupción puede provocar problemas de salud. Trabaja en mejorar la biomecánica de la columna vertebral y, en consecuencia, optimiza la función del sistema nervioso, propiciando una libre comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Y es que podemos pensar que solamente acudimos al quiropráctico para solucionar un dolor o síntoma. Sin embargo, los beneficios de los ajustes quiroprácticos repercuten en cada sistema, órgano y célula del cuerpo.

Eficacia de la quiropráctica

Existen diferentes y recientes estudios que demuestran que seguir un cuidado quiropráctico mejora muchas funciones del cuerpo humano. En 2018 se publicó en la revista científica The Spine Journal un estudio que encontró que los ajustes quiroprácticos pueden mejorar el equilibrio y las funciones neurofisiológicas.

Un años después, en el 2019, un estudio publicado en el National Library of Medicine, observa que la quiropráctica puede mejorar el funcionamiento del sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso autónomo controla funciones corporales como la respiración, la digestión o el ritmo cardíaco, y su disfunción puede provocar problemas de salud. En este mismo año se descubrió que la quiropráctica puede ayudar en el tratamiento de trastornos del estado de ánimo.

En la revista Annals of Vertebral Subluxation Research se publicó un estudio que encontró como gracias a los ajustes quiroprácticos se consigue reducir la ansiedad en pacientes con trastornos del estado de ánimo.

En otro estudio publicado en la revista científica Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics en 2003 se evidencia como la quiropráctica ayuda a mejorar la calidad del sueño en pacientes con dolor crónico. La quiropráctica puede mejorar el funcionamiento del sistema nervioso y ayudar en el tratamiento de una amplia gama de problemas de salud.

Los estudios científicos han demostrado que los ajustes quiroprácticos pueden mejorar el equilibrio, la función neuromuscular, la función del sistema nervioso autónomo, la calidad del sueño y el estado de ánimo. Si estás considerando la quiropráctica como una opción de tratamiento siempre hacemos hincapié en la importancia de buscar un profesional de quiropráctica cualificado y experimentado.

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